El Aeropuerto Internacional Henri Coanda de Bucarest (OTP) sirve a la capital rumana, ubicado a unos 15 kilómetros del centro de la ciudad. El aeropuerto se sitúa a una elevación de 96 metros sobre el nivel del mar, una altitud modesta que tiene un impacto limitado en los procedimientos de aproximación y despegue para la mayoría de las aeronaves que utilizan la instalación.
El tráfico a través de OTP refleja una fuerte conectividad dentro de Europa, vinculando Bucarest con destinos en las partes occidental, central y septentrional del continente. La mezcla de operadores que actúan aquí incluye tanto aerolíneas de bajo costo como de servicio completo, lo que apunta a una red de rutas que sirve a viajeros de ocio y de negocios por igual. Los vuelos conectan Bucarest con los principales centros europeos, reforzando el papel del aeropuerto como puerta de entrada entre Rumania y el resto del continente. El patrón de llegadas y salidas sugiere un carácter predominantemente internacional, siendo Bucarest un nodo regional para viajeros que se desplazan a través de Europa más que un centro principalmente doméstico.
Los viajeros que vuelen desde o hacia OTP deben tener en cuenta la elevación relativamente baja del aeropuerto, que es típica de los aeropuertos de esta parte de Europa y no suele introducir consideraciones significativas de turbulencia relacionadas con el terreno. La proximidad del aeropuerto a Bucarest, a menos de 16 kilómetros, lo convierte en un punto de acceso conveniente para quienes viajan hacia o desde la ciudad. En general, OTP funciona como un aeropuerto europeo bien conectado, orientado principalmente hacia viajes internacionales a través del continente.