El Aeropuerto de Oslo Gardermoen (OSL) sirve a la capital noruega, ubicado aproximadamente 51 kilómetros del centro de la ciudad. El aeropuerto se encuentra a una elevación de 207 metros sobre el nivel del mar, un factor que puede influir en los procedimientos de aproximación y despegue.
El tráfico de Gardermoen refleja una fuerte conectividad internacional dentro de Europa, vinculando Oslo con destinos en toda Europa Occidental, Europa del Norte y la región del Báltico. La variedad de rutas apunta a un aeropuerto que equilibra conexiones europeas de corta distancia con una demanda constante de viajes tanto de ocio como de negocios. Las aerolíneas que operan en el aeropuerto incluyen una combinación de operadores de servicio completo y de bajo costo, lo que subraya su función como centro para diversas necesidades de viaje en todo el continente.
Los viajeros que vuelan hacia o desde Oslo Gardermoen pueden esperar un aeropuerto bien integrado en la red más amplia de viajes aéreos europeos, siendo su elevación y su ubicación interior consideraciones relevantes para la planificación de vuelos. La distancia desde el centro de la ciudad significa que los viajeros deben tener en cuenta el tiempo de transporte al conectar con el centro de Oslo. Como puerta de entrada a Noruega, el aeropuerto acomoda una variedad de patrones de tráfico internacional típicos de un gran centro del norte de Europa, conectando a los viajeros de manera eficiente con múltiples regiones en todo el continente.