El Aeropuerto de Oporto (OPO) sirve a la ciudad de Oporto, Portugal, ubicado aproximadamente a 12 kilómetros del centro de la ciudad. El aeropuerto se sitúa a una elevación de 69 metros sobre el nivel del mar, una posición baja que es un factor relevante al considerar los efectos del terreno local en las trayectorias de aproximación y salida.
Los patrones de tráfico en el Aeropuerto de Oporto reflejan una fuerte conexión con otras partes de Europa, siendo las rutas internacionales un elemento central de sus operaciones. Los vuelos de llegada del aeropuerto demuestran su papel como puerta de enlace que conecta el norte de Portugal con destinos en todo el continente europeo, apoyando tanto viajes de ocio como de negocios. Esta orientación internacional significa que los viajeros pueden esperar una mezcla de vuelos de corto a medio alcance conectando Oporto con varias regiones europeas, convirtiéndolo en un centro funcional para el movimiento transfronterizo dentro de Europa.
Dada su proximidad costera y baja elevación, el entorno operativo del Aeropuerto de Oporto está moldeado por las influencias climáticas regionales del Atlántico típicas del norte de Portugal. Los viajeros que vuelen hacia o desde Oporto deben tener en cuenta la corta distancia del aeropuerto a la ciudad, lo que permite transferencias relativamente rápidas entre el aeropuerto y el centro de Oporto. En general, el aeropuerto funciona como una puerta de entrada regional de escala media con un enfoque claro en conectar Oporto con redes más amplias de transporte aéreo europeo, en lugar de servir como un centro intercontinental importante.