El Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) sirve a la ciudad de Miami, Estados Unidos, y se encuentra a aproximadamente 13 kilómetros del centro de la ciudad a una elevación de 2 metros sobre el nivel del mar.
El tráfico del aeropuerto refleja una fuerte combinación de conexiones nacionales e internacionales, vinculando Miami con destinos en todo el este y oeste de Estados Unidos, así como puntos en todo el Caribe y América Central. El servicio de largo alcance también se extiende a través del Atlántico, conectando Miami con Europa. Esta combinación subraya el papel del aeropuerto como una puerta de entrada importante entre América del Norte y destinos hacia el sur, mientras mantiene vínculos domésticos transcontinentales significativos dentro de Estados Unidos. El patrón de rutas sugiere un centro importante con escala sustancial, manejando tanto vuelos regionales cortos como segmentos internacionales más largos de manera regular.
Dada su baja elevación a nivel del mar y su ubicación en la costa de Florida, los viajeros deben ser conscientes de que los patrones climáticos de Miami, incluyendo sistemas tropicales y tormentas convectivas comunes en la región, pueden influir en las condiciones de vuelo. La posición del aeropuerto como puente entre múltiples continentes y una variedad de zonas climáticas significa que los vuelos que salen o llegan aquí pueden encontrar una gama de condiciones atmosféricas dependiendo de la dirección y duración del viaje.