El Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (MEX) sirve a la capital mexicana, ubicado a tan solo 8 kilómetros del centro de la ciudad. El aeropuerto se encuentra a una elevación de 2.240 metros, lo que lo convierte en uno de los principales aeropuertos de mayor altitud, un factor que puede influir en el rendimiento de las aeronaves y los procedimientos de aproximación.
MEX funciona como un centro importante que conecta México con destinos en toda América del Norte, reflejando tanto rutas domésticas dentro del país como servicio internacional que alcanza otras partes del continente. El patrón de tráfico del aeropuerto muestra una mezcla de vuelos domésticos más cortos y vuelos de largo alcance que conectan la Ciudad de México con los principales centros urbanos más allá de sus fronteras, subrayando su papel como puerta principal para viajeros que se desplazan entre México y otros destinos norteamericanos. Este carácter dual, sirviendo tanto a extensas redes domésticas como a conexiones internacionales, es típico de aeropuertos que funcionan como centro principal de aviación de un país.
Dada su ubicación de gran altitud, los viajeros deben ser conscientes de que el aire más enrarecido en esta elevación puede afectar el rendimiento de despegue y aterrizaje de las aeronaves en comparación con los aeropuertos al nivel del mar. La proximidad de 8 kilómetros al centro de la Ciudad de México hace que el transporte terrestre entre el aeropuerto y el centro de la ciudad sea relativamente rápido bajo condiciones normales de tráfico, una consideración importante para viajeros en conexión o aquellos con horarios ajustados en cualquiera de los extremos de su viaje a través de esta puerta de acceso de gran altitud.