Aeropuerto internacional John F. Kennedy
El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York (JFK) sirve a Nueva York, Estados Unidos, y se encuentra a unos 24 kilómetros del centro de la ciudad. El aeropuerto se sitúa a una elevación de 4 metros sobre el nivel del mar, una posición costera baja típica de los principales centros de conexión de la costa este.
JFK opera como un importante centro internacional con una extensa red de rutas que abarca múltiples continentes. Su tráfico refleja conexiones sólidas en toda Europa, con servicio frecuente hacia principales ciudades de Europa occidental y meridional, junto con vínculos significativos hacia el Caribe y América Central. Las rutas domésticas transcontinentales vinculan JFK con ciudades de la costa oeste y otras grandes áreas metropolitanas estadounidenses, mientras que el servicio de largo alcance se extiende hasta Oceanía, subrayando el papel del aeropuerto como verdadera encrucijada intercontinental. Esta mezcla de trayectos domésticos cortos, rutas de ocio caribeñas y segmentos transatlánticos y transpacíficos de largo recorrido señala una base de pasajeros diversa que va desde viajeros de negocios hasta turistas internacionales y pasajeros en conexión que vinculan múltiples regiones del mundo.
La escala de operaciones en JFK, con salidas y llegadas distribuidas en un área geográfica tan amplia, refleja su condición de uno de los principales centros de conexión internacionales de la costa este estadounidense. Los viajeros que utilizan JFK deben esperar una proporción sustancial de vuelos internacionales de largo alcance junto con conexiones domésticas, lo que lo convierte en un nodo clave para el transporte aéreo intercontinental y continental hacia y desde el área de Nueva York.