El Aeropuerto de Estambul (ISL), inaugurado en 2018, es uno de los aeropuertos más grandes del mundo y se encuentra en la parte europea de Turquía, aproximadamente a 35 kilómetros del centro de Estambul. Su diseño modular y su extensa infraestructura permiten el manejo de un gran volumen de pasajeros, con una capacidad proyectada de hasta 200 millones de viajeros anuales una vez completadas todas las fases de construcción.
El aeropuerto cuenta con una amplia gama de instalaciones, incluyendo múltiples restaurantes, tiendas libres de impuestos, servicios de cambio de divisas, salas VIP, y áreas de descanso. También ofrece acceso a Wi-Fi gratuito y varios puntos de carga para dispositivos electrónicos.
En términos de transporte, el Aeropuerto de Estambul está bien conectado mediante varias opciones. Los pasajeros pueden utilizar el metro, autobuses, taxis y vehículos de transporte privado. Se están desarrollando más conexiones de transporte público para mejorar la accesibilidad al centro de la ciudad y otras áreas importantes.
La disposición del aeropuerto está diseñada para facilitar la navegación. Los mostradores de check-in, las áreas de seguridad y las puertas de embarque están claramente señalizados, lo que ayuda a los pasajeros a orientarse con facilidad. Además, el aeropuerto cuenta con un servicio de información al cliente disponible para asistencia adicional.