El Aeropuerto Internacional de São Paulo-Guarulhos (GRU) sirve a São Paulo, Brasil, y se encuentra a aproximadamente 40 kilómetros del centro de la ciudad. El aeropuerto se sitúa a una altitud de 749 metros, una altura que puede influir en el desempeño de las aeronaves y los procedimientos de aproximación en comparación con los aeropuertos más cercanos al nivel del mar.
Guarulhos funciona como una puerta internacional importante para Brasil, con conexiones que se extienden a través del Atlántico hacia Europa. Su función como hub de vuelos de largo recorrido significa que los viajeros pueden esperar una mezcla sustancial de tráfico internacional de fuselaje ancho junto con vuelos regionales y domésticos dentro de América del Sur. Esta combinación de rutas cortas y largas contribuye a un perfil operacional variado en el aeropuerto, ya que aeronaves de diferentes tamaños y duraciones de vuelo comparten el mismo espacio aéreo y las mismas trayectorias de aproximación.
Para los viajeros, la altitud del aeropuerto y su posición como vínculo clave entre América del Sur y Europa son los factores más relevantes al considerar las condiciones de vuelo. Aquellos que salen en viajes transatlánticos de largo recorrido o llegan del extranjero deben ser conscientes de que Guarulhos maneja un volumen significativo de tráfico internacional, lo que refleja su estatus como uno de los puntos de entrada y salida principales para viajes aéreos hacia y desde Brasil. Su distancia del centro de la ciudad de aproximadamente 40 kilómetros también vale la pena considerar en la planificación general del viaje.