El Aeropuerto de Copenhague (CPH) sirve a Copenhague, Dinamarca, y se ubica cerca del centro de la ciudad a aproximadamente 14 kilómetros de distancia. El aeropuerto se encuentra a solo 5 metros sobre el nivel del mar, situándolo entre los aeropuertos costeros de baja elevación del norte de Europa.
El tráfico a través del Aeropuerto de Copenhague refleja un carácter fuertemente europeo, con conexiones que abarcan tanto los principales centros continentales como destinos dentro de Escandinavia. La mezcla de rutas apunta a un doble papel: conectar Dinamarca con ciudades clave de Europa Occidental mientras sirve como puerta de entrada a las regiones nórdicas más al norte. Esta combinación de vuelos regionales cortos y vuelos continentales más largos le confiere al aeropuerto un amplio perfil operacional dentro del transporte aéreo europeo, sirviendo tanto al tráfico de negocios como de ocio en una variedad de distancias.
Dada su baja elevación y posición costera, los viajeros deben tener en cuenta que los patrones meteorológicos típicos del norte de Europa, incluyendo vientos e influencias marítimas, pueden jugar un papel en las condiciones de vuelo en este aeropuerto. Su proximidad a la ciudad lo convierte en un punto de acceso conveniente para aquellos que viajan hacia o desde Copenhague.