El Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol (AGP) sirve a la ciudad de Málaga en España, situándose cerca de la línea costera a una elevación de 16 metros. El aeropuerto se encuentra a solo 9,5 kilómetros del centro de la ciudad, lo que lo convierte en un punto de transferencia rápido y conveniente para los viajeros que llegan a la región.
El tráfico a través de AGP refleja una fuerte conectividad en toda Europa Occidental, con rutas que conectan el aeropuerto con destinos en el Reino Unido, Irlanda y otras partes de España, así como más allá en Europa Sudoriental. Este patrón apunta hacia un aeropuerto que funciona tanto como puerta de entrada nacional dentro de España como centro internacional importante para viajes de ocio y corta distancia en todo el continente. La combinación de conexiones nacionales e internacionales sugiere una amplia base de pasajeros, desde viajeros regionales que se desplazan dentro de España hasta visitantes que llegan desde toda Europa.
Dada su baja elevación y posición costera, AGP experimenta las condiciones de vuelo típicas de aeropuertos costeros de baja altitud, donde la presión a nivel del mar y los sistemas de tiempo costeros determinan las condiciones típicas de aproximación y salida. Los viajeros que vuelan hacia o desde Málaga pueden esperar un aeropuerto bien integrado en la red europea más amplia de corta distancia, con fuertes patrones de tráfico estacional y de ocio relacionados con su ubicación en la costa mediterránea.